Purgandus epistularum: WTF, D&D?

Me gusta reírme. Hay gente que piensa y opina que hemos venido a este perro mundo a trabajar o a sufrir (o a sufrir trabajando), pero yo soy más profano y sencillo con mi filosofía vital. Pero ojito, aunque suene a extracto de libro de auto-ayuda, también soy de los que piensan que para reírse de los demás (porque, no nos engañemos, en eso consiste básicamente el humor), hay que saber reírse de uno mismo. Alguien ya lo dijo mucho antes y mucho mejor que yo: es fácil hacer llorar, lo difícil es hacer reír.

En el pequeño estanque del mundillo del rol, el humor y todas sus variantes nunca han sido el género predominante. Ni de lejos, vamos. Si me esfuerzo un poco en pensar, algo que mi médico de cabecera me ha desaconsejado vehementemente, recuerdo juegos como Paranoia o Toons en los que la chufla y el pitorreo sí que eran elementos centrales de la acción (sí, soy de esos que han jugado un poco a Paranoia y terminaban las partidas con dolor de tripa y la mandíbula desencajada), o incluso el que supuestamente surgió como burla al aparentemente intocable D&D, el Hackmaster, que ahora se ha vuelto serio y todo. También logro rescatar de la memoria tiras cómicas variadas (Knights of the dinner table, The order of the stick; no logro recordar ninguna en Castellano, lo siento…), algún que otro juego patrio que no tuve el placer de leer (El rol de los panchitos, Mili KK, Mochos), y lo que centra mi entrada de hoy, blogs o páginas web.

Quien más y quien menos termina haciendo uso del género humorístico cuando escribe, aunque poca gente he visto (por no decir nadie) que lo haga como el compañero Velasco en su Petrificación o polimorfía, blog rolero que eleva la ironía a categoría de arte (¿o lo era ya?); prueba de que no somos muy propicios a recibir críticas ingeniosas en el submundo del rol es los infantiles mosqueos que algunas entradas suyas han causado. También me han causado hilaridad las entradas del blog Mangual de pulpos y gatos, pero por desgracia no actualizan a menudo (y no es que sea yo ejemplo con respecto a la periodicidad, oiga). Pero seguramente son más conocidos que el blog/página web que encontré gracias a Zack de Playing D&D with porn stars (otra persona que suele conseguir que me carcajee en algunas de sus entradas), WTF, D&D?, una sección de Something awful especializada en mofar, escarnecer y befar ciertos juegos de rol y su aspecto gráfico.

What the fuck, D&D? es una serie de supuestos diálogos entre Steve y Zack (no el famoso rolero porno, otro) comentando variados suplementos de famosos juegos (con especial predilección por Rifts y D&D, claro), así como echándose unas partidas a cara de perro (los dos solitos). Estos dos comentaristas son auténticos expertos en poner de relieve todo lo ridículo, hortera, y prepotente que en algunas ocasiones campa a sus anchas en nuestra afición, poniendo especial énfasis en el aspecto gráfico. Y es que, jo-der, hay libros que son un auténtico poema, amigos. Leer las aportaciones de estos dos stand-up comedians del rol me ha ayudado a contemplar este hobby con menos seriedad y a desmitificar ciertos tótems como las primeras ediciones del D&D y sus suplementos o módulos.

Sin comentarios; ya los han acaparado todos Zack y Steve

Sin comentarios; ya los han acaparado todos Zack y Steve

Algunos momentos estelares de los desvaríos de estos dos gamberros incluyen:

– El destripe del infame Street fighter. ¿De verdad hacía falta una adaptación al mundo del rol de una máquina arcade de peleas? ¿De verdad?

– El actual play de Maid, ese simpático juego en el que se interpreta a doncellas (de las de cofia y delantal blanco de puntillitas) sometidas a tiránicos amos. Sí, es Japonés.

– Una lectura con mucha sorna de Tomb of horrors, esa infumable e imposible aventura con tintes lisérgicos. En esta línea, hacen lo mismo con Expedition to the barrier peaks, ese crossover con el libreto de ilustraciones más hilarante de la historia. Imagino las carcajadas a duras penas contenidas de miles de jugadores a lo largo de los años.

– Un detallado repaso a los monstruos más absurdos y rocambolescos de los Monster manuals. Con este tema, podrían estar el resto de sus días.

Rifts. Hostia, esto es droga dura. Tenía el ligero conocimiento de su existencia, pero incluso sin un filtro humorístico, no se sostiene por ningún lado. Y publicaron decenas de suplementos. Si alguien tiene agallas que me lo defienda, por favor.

Exalted. Ídem. Está claro que hay gente que no recibió lactancia materna en su infancia. Y eso es difícil de compensar luego, por lo que veo.

– Kurt Cobain protagonizando una aventura de Cthulhu Now. ¿Por qué no?

Veredicto: Son de lo menos políticamente correcto que he visto en años; en esta época en la que siempre pisas algún dedo del pie cuando te ríes de algo, es un auténtico ejercicio de rebeldía. Si hay una pega que le puedo poner a esta página es que requiere ser un amante del idioma de los Monty Python, debido al ingente uso de bromas culturales, vocabulario estrambótico, y referencias a la cultura pop Estadounidense. Pero vamos, nada que un Hispanohablante no pueda superar – si Botella puede, tú también.

La ilustración original pertenece a la primera edición de Rifts, de Palladium books. La alteración humorística es obra de Steve y Zack, los autores de WTF, D&D?

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