Rol y política: Translating, que es gerundio

¡Que inventen ellos! Si Unamuno llega a saber el uso y abuso de la famosa línea, seguro que la habría registrado. Ya sé que no se refería exactamente al tema que nos atañe, pero desde luego no somos una cultura o un pueblo de tradición aperturista, que se diga. Si le sumamos que el tío Frankie nos sumió en un aislacionismo cultural (entre otros), es fácil entender por qué no somos un país en el que se hablen otros idiomas (ni siquiera los que tenemos más cerca, de hecho).

Traducir juegos de otras latitudes ha sido un clásico desde el comienzo de nuestra afición: D&D, Runequest y La llamada de Cthulhu eran todos toditos estadounidenses. Históricamente el mundo anglosajón ha sido el principal aportador de juegos de rol en nuestro país, y sin duda lo sigue siendo con goleada. Muy por detrás vendrían los franceses o incluso los españoles (y directamente no hablo de juegos alemanes, japoneses, italianos, o portugueses…).

Utilizo el inglés a diario; de hecho, me gano la vida gracias a él. Y es por esto precisamente que cada vez soy más crítico con el afán generalizado por imponerlo como idioma del imperio, tanto desde lo público como desde el sector privado. Sí, me interesa esta lengua y mucho, y me he embarcado con ilusión junto con otros compañeros en una traducción amateur de un juego de rol, pero por otro lado, me cansa que parezca la única opción más allá de la materna.

Estos dos últimos años (que es el tiempo que llevo leyendo/comprando desde que volví al redil rolero) he presenciado una avalancha de libros traducidos de origen, en su mayoría, anglosajón. Yo soy de los que esperan, como en el caso de FAE o Mouse Guard, a que se publique la traducción, y así y todo no puedo evitar tener impresiones o sensaciones encontradas. Es por ello que voy de nuevo a incurrir en ejercicios de bipolaridad y esquizofrenia: traducir, ¿sí, o no?

Mejor en V.O.

– Leer traducciones nos apoltrona, nos invita a no aprender otros idiomas (en particular, el inglés).

– Al traducir se pierden detalles culturales muchas veces imposibles de trasladar al castellano.

– Traducir puede significar dar prioridad a una obra foránea sobre una local (no, nada de xenofobia o nacionalismo implícitos en este supuesto).

– Las ediciones originales son en muchos casos mejores (ejem, Factoría, ejem).

– Hay gente que ha aprendido un idioma o lo ha mejorado por leer los originales.

The show must go on

– Traducir un juego permite a la gente que no habla/lee el idioma acceder a él.

– Es una forma de ganarse la vida (aunque no sé si muy bien, la verdad).

– En algunas ocasiones, las reediciones mejoran el original (no me pidáis ejemplos, es un planteamiento teórico).

– Las traducciones dan a conocer juegos cuya existencia desconocíamos.

– Las traducciones a otros idiomas de juegos en castellano permiten a los autores locales mostrar su juego al mundo (no sólo hay que hablar de traducciones al castellano)

6 comentarios

  1. Aunque hay pros y contras expuestos con los que me identifico, al final, yo suelo comprar sobre todo libros en inglés (de francés, italiano, alemán y otros, ná de ná) por la sencilla razón de que salen antes. No tengo paciencia para esperar los dos años que puede tardar una traducción, eso si llega a haber una, porque mucho de lo que me gusta nunca será publicado por aquí.

    O igual sí, como el Pendragón, que pensaba yo que jamás y resulta ahora que sí. Total, sólo habría tenido que esperar unos ocho años más o menos.

    Ahora, que si cuando pienso en hacerme con un juego tengo opción de comprarlo original o traducido, tampoco me lo pienso antes de hacerme con la edición traducida, a menos que estemos hablando de La Factoría en sus últimos años de vender rol, cuando reducían el tipo de letra para que un suplemento cupiese en menos páginas que vendían a mayor precio.

    Un saludo.

    • Desde luego, hay miles de juegos y suplementos que nunca verán la luz en nuestro idioma (o como mucho mediante una traducción de un aficionado, claro). Habría que preguntarse en próximas entregas por qué ellos son más prolíficos…

  2. A mi el collins y el wordreference me han comido el coco.

    Desde mi poco meditado punto de vista, los textos en V.O. (inglés en mi caso) ganan en matices, aprendes idiomas con ellos y, aunque no los acabes de entender del todo, babeas mirando tu colección cuando están ahí tan bonitos en la estanteria. Las traducciones básicamente son útiles para acercar el texto a los que no tienen la fortuna de defenderse en otros idiomas y, pobres ellas, siempre serán las hermanas pequeñas de las originales, aunque necesarias para muchos.

    Cuidensemelés

    • Parece ser que es la herramienta básica, el famoso Wordreference… :D. Ojito, que está muy currado, es muy útil y los foros son la guinda. Y todo ello, for free.

      Sí, recuerdo algunas traducciones con miles de “N.d.T.”, que a mí me rechinan y me parecen puro pavoneo del traductor. Eso no vale, amiguitos, lo suyo es adaptar lo máximo posible el texto a la cultura receptora, y no tirarse el pliego y de paso demostrar cuánto sabes.

  3. Yo la verdad es que agradezco a Warhammer y Mazes & Minotaurs todo el inglés que he aprendido, porque si no me hubiesen interesado esos juegos en su día creo que nunca me hubiese dedicado a traducirlos (y ganado soltura con esto).

    • Y yo agradezco mi afición al rol, que de verdad me impulsó a aprender más inglés. Si no, ni de coña podría hablarlo hoy en día (más beneficios del rol, señores jefazos del sistema educativo…)

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