Rol y política: Bloguear, ¿pa’ qué?

Soy relativamente nuevo en este mundillo, y desde el principio siento que esta actividad es como una carrera contrarreloj, con momentos de subidonaco en los que todo va como la seda y otros en los que vas con la lengua fuera y preguntándote quién te manda meterte en estos jaris. Estoy seguro de que hay tantas razones para comenzar y mantener un blog como número de ellos hay, y que todas son totalmente respetables y loables; he de confesar que yo comencé con este trabajo sin fin por pura curiosidad y capricho.

Ya que me arrodillo en el confesionario, también diré que ha excedido mis mayores expectativas. Gracias a esta irregular columna cuasi semanal han surgido proyectos de verdad interesantes, y he podido conocer a gente que de otro modo hubiera sido imposible encontrar. Y he aquí donde llega mi momento de duda existencial (de la existencia del blog, digo); aunque tengo la fortuna de contar con bastante tiempo libre, llega un momento en el que la novedad se desvanece y descubres que han aparecido otros menesteres que requieren una transfusión de horas y energías. El peligro entonces está claro: diluirlo todo o echar el resto en un caballo ganador.

Supongo que cerrar un blog debe ser, salvando las distancias, como chapar un negocio. La ventaja de esto es que siempre puedes mantener una presencia al menos anecdótica, dejando caer de tanto en cuanto una entradilla o una noticia. Para mí, y supongo que para otra gente, sí que debe de sentirse como una pequeña derrota, como un vástago al que no puedes seguir prestando toda la atención que deberías o con el que en verdad ya no sientes las ganas y la ilusión que tenías al principio. Muy acorde con los tiempos, comenzar mil movidas y no terminar o mantener ninguna.

Por otro lado, qué faena ser carne de colegio de curas de los de antaño, con la elevada dosis de sentimiento de culpa y responsabilidad que tengo grabada a fuego ya no en la piel sino casi en el ADN. Mantener esto debería ser un placer, una labor que se aborde con ganas, y no un suplicio o una obligación, ¿verdad? Me da la sensación leyendo otros muchos blogs en los que a menudo se puede ver una entrada del estilo “sigo aquí” que con el tiempo se convierte precisamente una especie de carga, algo que se hace por imposición propia. Qué extraño. Es por esto que me pregunto… ¿por qué?

Que paren wordpress, que me bajo

– En el fondo, bloguear es como una corrala: es chismorrear y comentar lo que hacen los demás como un mero voyeur-cotilla

– Te quita tiempo para otros desempeños más creativos

– A no ser que se sea muy conocido, termina siendo leído por cuatro gatos

– Es un ejercicio muy egocéntrico y ombliguista

– Es raramente una labor reconocida o agradecida (aunque no fuera lo que buscaras en un principio)

De aquí a los blogs de El País

– A escribir se aprende escribiendo, y llevar un blog es a veces lo más parecido a ello

– Es una tarjeta de visita para contactar con gente afín a ti

– Permite dar salida en plan catártico a lo que se enrosca en el interior

– Obliga a estar informado, a leer de forma regular

– Ayuda a desarrollar una voz propia, una conciencia crítica personal

18 comentarios

  1. Jo, que palo. Desde luego, si ya no te motiva continuar con el blog, quizá deberías parar al menos durante una temporada. Pero lo lamentaria, pues he disfrutado mucho leyendo tus entradas, aunque resultaría comprensible.

    Por el momento, todavía no me han asaltado esas dudas, todavía me lo paso bien escribiendo el mío, pero supongo que eventualmente me ocurrirá. Leí en alguna parte que suele haber un límite alrededor de los dos años tras la creación de un blog, en el que muchos lo dejan.

    Te doy la razón tanto en los pros como en los contras que listas. Intento ver esta actividad de la forma más positiva posible, intentando evitar caer en defectos como el egocentrismo mencionados. Igual no siempre me es posible eludir ese canto de sirena, pero trato de conseguirlo. En realidad, es importante para mí no convertir el blog en un púlpito desde el que pontificar. Quiero expresar mis ideas, nada más.

    Otras cosas, como lo del reconocimiento o agradecimiento de los demás -eso si no aparece alguien que te ponga a parir- prefiero no tenerlo demasiado en cuenta, pero no sale fuera de la ecuación. Evidentemente, escribo para que otros lo lean, y desconfío de quien dice que sólo escribe “para sí mismo” (cuando escribo algo sólo para mi, son cosas que se quedan en el disco duro de mi ordenador, no las exhibo). Eso no es lo mismo que decir que hago el blog para que otros me alaben. Trato de hacer las cosas lo mejor que puedo y a mi gusto, luego, con suerte, tal vez otros piensen que merece la pena perder algo de tiempo en leer algún texto mío. Sí, quiero que lo lean, pero no a cualquier precio.

    Eso sí, si en algún momento la cosa comenzara a perder fuerza, espero contar con el ánimo para cerrar el blog de golpe, con una despedida apropiada, en lugar de dejarlo agonizar durante largo tiempo.

    En fin, que me desvío: Lamentaría dejar de leer Siempre ha habido clases, pero si pararlo te parece lo mejor, qué más se puede añadir…

    Un saludo.

    • De verdad de la buena, tenía ganas de expresar lo que me pasaba por la cabeza; no era mi intención lloriquear, sino ser sincero. De todas formas, muchas gracias por el ánimo y por tu opinión, que valoro enormemente. Sí, tienes muchísima razón, nada de medias tintas – lo suyo es que si se llega a una decisión hay que dejarlo y ya, nada de agonías.
      ¡Un saludo!

  2. Hola buenas,

    yo creo que eso que relatas nos ha pasado a todos los blogueros antes o después. Yo creo que hay que escribrir cuando apetece y no convertirlo en una obligación.
    en cualquier caso, ánimo que sepas que sería una pena dejar de leer tus contenidos.
    saludos majo 🙂

    • Exacto, la idea es precisamente relajarse. Justamente elegí esta modalidad frente a g+, feisbuk u otras por no sentir el apremio de estar continuamente mirando, o respondiendo, o publicando.
      ¡Un saludo!

  3. Tú si todavía tienes ganas sigue bloggeando, que al fin y al cabo no te cuesta dinero tenerlo activo y siempre puede surgir cualquier cosa interesante que comentar. Además eres el expositor principal de las glorias de CdM, ¡no me jodas!

  4. Personalmente tu blog me parece que es de los que más calidad tiene.
    No sé si te servirá mi experiencia, he hecho montones de webs y ahora mismo llevo dos blogs, que actualizo a mi ritmo, sin presión.

    Yo creo que o importante es hacer o que uno le gusta, y su puedes el interés, os dejalo, pero te pediría que no quites el blog de la red, ya que muchos lo descubrirán antes o después, y lo disfrutarán.
    Por otra parte, estando online sigas te de por volver xD

    Hagas lo que hagas en el futuro, lo que has hecho aquí es un buen trabajo, del que sentirse orgulloso.

    • Hombre, por supuesto que tu opinión tiene para mí mucho valor. Y claro que si decidiera un suicido creativo (como en su momento lo calificó el grandísimo Álvarez Rabo, aunque luego ha seguido dibujando), qué menos que dejar lo que ya está hecho.
      Muchas gracias por tus amables palabras y por los ánimos. ¡Al final va a parecer que lo que quería era unos abrazos (virtuales)! 😉

  5. “bloguear es como una corrala: es chismorrear y comentar lo que hacen los demás como un mero voyeur-cotilla” pero eso es por que mucha gente lo concibe así, y lo aceptamos como modelo válido, pero un blog (al menos uno bueno, de contenidos) no deberia ser comentar cosas, ni mucho menos lo que hacen otros en plan cotilla.

    Un blog no deberia ser noticias de “editorial pollas saca”, los temas de moda de la blogesfera, etc. En un blog se puede hablar de tecnicas de dirección, buenas reseñas de manuales, opinión (o mejora) de reglas, que eso casi nadie lo trata, dedicar espacios a las mecanicas en el blog, inventar mecánicas propias, simplemente divulgar lo que ya existe (explicarle al lector las reglas, aunque estas vengan en el manual). Es decir, un blog es charla y opinión, por que nos hemos acostumbrado a eso, pero puede ser tb un libro de texto, comentando p.ej la evolucion de las reglas de warhammer edición a edición, señalar erratas de manuales, desarrollar reglas caseras, dar explicaciones de trasfondos dados (galactica, el señor de los anillos, la ficción que sea)

    Si vemos un blog como “una corrala”, pues efectivamente, pasada la adolescencia cabe preguntarse su utilidad y para que uno invierte su tiempo libre en ello (no digamos ya si encima tienes que pelarte por tener ese tiempo)

    • Tendrás que estar de acuerdo conmigo en que la mayoría de los blogs (de cualquier temática, ya trascendiendo el rol) tienen un componente similar al dicho al principio de tu comentario. Yo desde luego intento evitarlo a toda costa, pero a veces me sale alguna entrada de ese tipo.

      Sí, coincido plenamente con lo que expones: para mí es lo que un blog debería ofrecer, contenido PROPIO y de calidad. Por eso toda mi disertación y mis dudas. Renovarse o morir.

      ¡Un saludo!

  6. Es una despedida?? :'( creo que cono bien dicen el resto de comentaristas, hay que tomárselo como una diversión, una forma de ocio, sin ponerse metas, ni plazos de publicación, sino se convierte en obligación y ya tenemos suficientes en nuestras “rutinarias” vidas… De todas formas, creo que todavía te queda suficiente carrete para continuar. Besicos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *