Tierra de Nadie XV: el año que roleamos peligrosamente

(Nota preliminar: esta artículo no contiene destripes de aventuras, ni frutos secos, ni gluten. Perdonad que no sea exhaustivo al detallar los nombres de los compañeros con los que he compartido mesa, la falta de sueño y la memoria a largo plazo no se llevan bien)

Querido diario:

este año he sobrevivido a duras penas a las TdNXV (llamadas así por cumplirse el 15º aniversario de su creación). He servido tanto de guía como de participante en peligrosas expediciones sin dar casi descanso a este pobre cuerpo, y he regresado al hogar de milagro. Procedo a relatar las peligrosas aventuras en las que me he inmiscuido:

En las praderas

Se dice que ser Ryuujin o director de juego de Ryuutama es sencillo, puesto que es un juego honobono, o tirando de términos castizos, buenrollista. Pero miles de peligros acosan a los viajeros, los PJs de dicho juego, y el mayor de ellos es el viaje en sí (ya sabéis, caminante no hay camino…). Siendo como soy un Ryuujin novato (en estas TdN dirigí mi tercera partida), agradezco enormemente la comprensión de los compañeros y compañeras que me acompañaron en el periplo y que tanto me ayudaron a que el adjetivo que más se repitiera en las partidas y después de ellas fuera mono. No de simio, sino de cuqui.

Aventureros monos y animales de compañía cuquis

El enemigo de mi enemigo

Alehop, salto al siglo de oro del Imperio Español en Máscaras del Imperio, ese juego que de tanto probarlo y testearlo va a salir más preparado que Felipe VI. En esta peligrosa misión, los Encubiertos deben asegurarse de que un tratado de paz resulte exitoso, con el telón de fondo del norte de África o Barbaria, como se le llamaba amigablemente en la época. De nuevo, los y las agentes (pido perdón a Pérez Reverte por incurrir en esta reiteración sobre géneros, él que tanto ha hecho por el siglo de oro, pero es que me hace especial ilusión ver cómo crece la presencia de las mujeres en mi mesa) tuvieron que superar mil y un peligros para ellos y el Imperio, y aunque desde luego todos aportaron su granito de arena (guiño guiño, codazo codazo), dejadme que destaque la labor de las dos Sor Alexandria, interpretadas por Dani Yimbo y Jorge Carrero, demostrando que una monja sí que puede ser confundida con Batman.

Fan art (¡ays, qué ilusión!) del talentoso Jorge Carrero

Intriga en la Corte del Caos

Clásicos del Mazmorreo en estado puro, amigos. Los dos nutridos grupos de aventureros y aventureras (siete en las dos partidas) de nivel 1 pudieron comprobar en cuerpo y alma (nunca mejor dicho) que en este juego no se hacen labores de guardia de caravanas, eso es para losers de ciertas ediciones de cierto juego de rol seminal. Aquí vamos al grano, trabajitos para el panteón del Caos tras viaje exprés por los planos. He de decir que es la aventura que más dudas me causó no por el volumen de diversión en las mesas, sino por lo que supone en su recta final… los valientes aventureros, entre los que estaban Iñaki Raya, Alfredo Camba, Tatiana Delgado y Ricardo Dorda (de nuevo, perdonad si no veis vuestro nombre aquí, podéis increparme en los comentarios) lidiaron ejemplarmente con ella y demostraron que ni los dioses deberían subestimarlos.

Los finalistas de ARCO de este año

El Carnaval de las Delicias Terrenales

La última misión en la que participé como guía fue una prueba de juego de un futuro módulo para Clásicos del Mazmorreo, el primero de mi puño, teclado y letra (ains, qué nervios). Queridos y queridas conejillos de indias: mi eterna gratitud. Ahí estuvieron Raquel Cano, Rosa Micó, Oscar Iglesias, Ricardo Dorda y un par de compañeros cuyo nombre olvidé dándolo todo en esa franja horaria de los valientes, solo apta para los más hombres y las más mujeres. Gracias, gracias, gracias. No solo por poder ver qué funciona y qué es una caca en mi aventura, sino sobre todo por las risas (me dolía la espalda al día siguiente) y por las interpretaciones dignas de un Globo de Oro. Las mujeres de Chacineros de Arriba estarían orgullosas del tesón con el que las ayudasteis para encontrar a sus maridos, hermanos e hijos desaparecidos.

Smokers

Entrando ya en mis incursiones como jugador, la primerísima partida (recién llegado al CEULAJ) fue esta descacharrante película de terror que tuve la suerte de compartir con los chicos de la base secreta, con Rodrigo, con Paco Jaén y con un director de juego de lujo, Chucky. Amigos directores, cuán importante es estar al otro lado de la pantalla para aprender y divertirse de una forma más despreocupada que cuando lo eres tú, que al final es como ser madre durante varias horas. Además, así pude probar Fragmentos, que ya me vale.

La Dama Misteriosa

¿Os podéis creer que nunca había jugado a Pendragón? (Carlos de la Cruz, tápate los ojos). Ricardo Dorda, autor de la aventura, nos dirigió un increíble cuento de hadas lleno de decisiones difíciles a una mesa mayoritariamente femenina, con tres compañeras caballeras y un compañero de excepción, Jorge Carrero. Aunque el Hombre de Arena me estaba castigando ya por no pasar el tiempo suficiente en su reino (vaya ristra de pifias y fallos al tirar), me pasé con la boca abierta durante toda la partida y no precisamente por estar bostezando, sino por las increíbles intervenciones del director de juego y compañeros/as de mesa.

Tales from the loop

Y como guinda final de un exquisito pastel jornadero, Jorge Carrero nos dirigió a un puñado de afortunados entre los que se encontraban Ricardo Dorda y Antonio Lozano una aventura de propio cuño ambientada en el mundo de Tales from the loop. Qué agradabilísima sorpresa, amigos. Ya conocía de oídas el juego y las ilustraciones que lo adornan, pero no me imaginaba que plasmara tan bien una propuesta tan concreta (los años 80, un grupo de niños, misterios sobrenaturales) y con tantas posibilidades. De nuevo, miles de risas y situaciones en las que solo un niño sabe meterse y salir, y un grupo de jugadores que sabían perfectamente de qué hablan los chavales y lo que realmente les importa. Juegazo y masterazo.

Disculpen caballeros, ¿tienen un momento para que les hable de nuestro señor Spielberg?

En definitiva: este año he jugado y dirigido mucho, por lo que he socializado menos fuera de las mesas. He echado de menos charlar más con Nacho, Valver, Oscar, Raquel, Roberto Alhambra y con mis compamigos de Other Selves como Andrea, Pablo, Eva, Rodrigo, Beatriz… y de conocer a gente nueva o intimar con los que conozco a duras penas. Pero exigente que es uno, al menos necesito dormir unas horas al día para no empezar a ver unicornios por las calles del CEULAJ…

Y, por último y no menos importante: muchísimas gracias a los organizadores y voluntarios. Sois unos titanes.

3 comentarios

  1. Ostras! Jugué con vosotros la de Tales from the Loop, llevaba a Tom el paleto. Qué gran partida, qué gran juego, qué gran máster y qué grupazo de jugadores!

    Lástima del sueño, pero aún así fue espectacular.

    Un saludo!

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