Purgandus fabularum: Prometheus

SPOILERAZOS. O en castizo: voy a destripar la peli en esta entrada. Como aquel “amigo” que te aseguró que él sabía desde el principio que Bruce Willis era un fantasma antes de que fueras a ver el sexto sentido.

Mary Shelley llamó a su novela “Frankenstein o el moderno Prometeo”, y Ridley Scott decididamente se ha inspirado en el título para dirigir este pastiche. Sí, en lo de Prometeo y en lo de Frankenstein, puesto que esta película es básicamente eso: un enorme bigardo (dos horacas), construido a base de pedazos de dudoso origen, que parece majete e inteligente pero que al final es feo como el diablo, violento y apestoso.

Te lo decimos desde el principio: mira qué cara más grande tenemos

Te lo decimos desde el principio: mira qué cara más grande tenemos

El supuesto inicial de la peli es digno de Iker Jiménez – dos “científicos” encuentran la enésima prueba de que sí, los extraterrestres nos visitaron en diferentes épocas y culturas, y a parte de pirámides dejaron unos frescos churretosos con su dirección anotada por si queríamos pasarnos y tomar algo con ellos. Ante tal irrefutable teoría, una megacorporación al estilo microsoft o repsol patrocina una expedición.

Tras la preceptiva hibernación, la tripulación se reúne en el hangar, en sillas plegables del ikea, y entre chuflas y comentarios dignos de instituto ellos se enteran de su misión y nosotros del casting de la peli. Y, amigos, qué reparto más raro y desaprovechado.

Charlize Theron. No me queda muy claro si es una dominatrix, la capitana del pecio o una que pasaba por allí. Durante toda la peli (hasta su ignominioso y chaplinesco final) tiene una cara como de no saber qué gaitas hace en este film.

"¿Qué pinto yo en esta peli?"

“¿Qué pinto yo en esta peli?”

Idris Elba. Un actor de (soberbias) series, supuesto capitán de la nave. Parece parte del atrezzo hasta el desenlace, en el que inexplicablemente se vuelve súper heroico e incluso convence a los dos pobres becarios para que se sacrifiquen con él por el bien de la raza humana y bla bla bla.

"¿Es éste el plató de Luther?"

“¿Es éste el plató de Luther?”

Guy Pearce. El yayo promotor de la aventurilla espacial. Bueno, me imaginé que era él al ver su nombre en los créditos, porque aparece un poco al principio y un poco al final, maquillado con el típico kit de silicona que puedes encontrar en cualquier bazar de los chinos.

Noomi Rapace. La primera vez en mi vida que veo a esta actriz, la verdad. Pero oye, es la única que se ha ganado el sueldo en esta peli: en plan indiana jones, es ella quien encuentra las pruebas, organiza la expedición, se parte la cara con todos los frikis de la tripulación, se lo monta con su novio infectado, se queda preñada de un alien, se lo saca haciéndose cirugía a sí misma, corre y salta recién operada y al final roba una nave alienígena y se va en plan star trek a darse un voltio por la galaxia. Arf, arf, arf.

Todo esto, midiendo metro y medio

Todo esto, midiendo metro y medio

Los demás (omito deliberadamente al tipo que hace de robot, porque cualquiera puede hacer de robot) están ahí para ser carne de cañón en la acepción más estricta del término.

¿Qué más decir de este engendro?

Que tiene guiños a nosotros, los jugadores de rol: la instalación alienígena es un dungeon en toda regla, con sus trampas, puertas que abrir y monstruitos; el equipo enviado parece un grupo de aventureros, con su guerrero, su ladronzuelo y su explorador; y el monstruo final es Cthuloideo a más no poder.

Que como decía un crítico de cine de estos que hablan mucho y raro, a Ridley Scott parece que Blade Runner y Alien se las ha hecho un primo suyo, vistos sus truños posteriores (entre los que se incluye ésta).

Veredicto: ¡A la hoguera! Nunca me he alegrado más de no haber pagado por ver una película. Si quieres verla en el cine, consigue un trabajo de acomodador o que te invite tu novia. Si eres un friki y aún así no puedes resistir la tentación, pues ya sabes las otras opciones (que yo no voy a detallar aquí no por problemas legales, si no porque no me apetece).

4 comentarios

  1. A mí me la pusieron tan mal que cuando la ví no me pareció tan mal. No es una buena película, pero tampoco es un truño. Entretenidilla sin más, con algunos detalles bastante disfrutables como los ingenieros, la tormenta de silicio y Charlize Theron en traje de astronauta. Me da igual que no pinte nada en la peli, cómo le queda el traje…

  2. No la he visto, pero desde luego se me han quitado las ganas! Eso si, yo de mayor quiero ser como el personaje de Noomi Rapace. Y si es por no pagar la entrada y todavia te quedan ganas de verla en pantalla gigante, “estas invitado” 😉

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