Purgandus epistularum: Grognardia

En el hobby que nos ocupa, si no sabes Inglés estás bastante jodido. A lo largo de las últimas décadas, algunas almas intrépidas y poco reconocidas se han empeñado en traducir al castellano o en crear desde cero juegos de rol con diversos grado de éxito; desde los primeros y toscos manuales de Joc (qué maquetación, amigos), pasando por las indignantes ediciones de Factoría de ideas (¿tenían corrector en la plantilla? ¿Tanto te ahorras por no contratar a uno?) hasta los libros deluxe de Edge (y su correspondiente precio deluxe).

Fading suns: soles exhaustos, en castellano. Correctores y editores exhaustos, lo hubiera subtitulado yo

Fading suns: soles exhaustos, en castellano. Correctores y editores exhaustos, lo hubiera subtitulado yo

 

Esta pequeña (y aparentemente sin conexión al tema que nos ocupa) introducción viene a cuento de que si quieres saber lo que se cuece en el proceloso y abigarrado mundillo del rol, necesitas saber leer Inglés. Y digo leer (aunque entender también puede ser útil para descifrar los podcasts que circulan por ahí) porque a la mayoría de nosotros, Diógenes de los manuales de rol, no nos vale con un par de jueguecillos, no; curioseamos todo sistema nuevo que surge, y la aplastante mayoría son en Inglés. Y para estar en el candelero, qué mejor que seguir un blog sobre el tema. Mi profesor de lógica del instituto estaría orgulloso de mí.

Después de muchos años alejado de las novedades roleras, encontré por casualidad el blog de James Maliszewski, Grognardia. En cualquier otro momento de mi vida no hubiera parado ni dos segundos: estilo visual parco, entradas de apretado y prolijo texto, pocas fotos. Pero ah, la madurez, divino tesoro; la alocada juventud había dado paso a una visión serena y sesuda de mi afición. Bueno, eso y que aquel día estaba aburrido, creo.

¿No te entran ganas de llevártelo a casa? Y al señor Maliszewski también

¿No te entran ganas de llevártelo a casa? Y al señor Maliszewski también


No pretendo engañaros, que conste: el estilo de James es reposado, verboso, extenso. Si lo puede decir con cuatro frases, mejor que con cuatro palabras. Sus artículos son una mezcla de ensayo (no lo de los grupos de rock, si no esos libros que nadie compra) y nostalgia; para haceros una idea, ha repasado los números de varias revistas de la prehistoria del hobby, como la Ares (que ni conocía, he de admitir).

A mí me ganó por varias razones, las cuales paso a enumerar de la forma más escueta. Que se me está pegando su estilo, copón.

– Old School Renaissance. Aquí, en este blog, es donde descubrí la nueva-vieja ola.Y me convenció, oiga; aunque todavía no me he atrevido a saltar al ruedo de un buen juego a la antigua, con sus hexágonos, su sandbox, su ficha sin habilidades y sus dibujillos gualtrapas. James está en el ojo del huracán de dicho movimiento; ninguna persona mejor para mantenerte al tanto.

 

Si los orcos no tiene cara de cerdo y el guerrero no parece la armadura de un castillo, no es old school

Si los orcos no tiene cara de cerdo y el guerrero no parece la armadura de un castillo, no es old school

 

– Me ha mostrado obras imprescindibles. Stonehell, Anomalous Subsurface Environment, Red tide… editoriales independientes (de verdad) de creatividad desbordante y resultados que ya querrían compañías grandes con abultadas plantillas. En esto, su blog es como un patio de vecinos.

Un "blade zombie", del Anomalous Subsurface Environment. ¿De verdad podía perderme esto?

Un “blade zombie”, del Anomalous Subsurface Environment. ¿De verdad podía perderme esto?

 

– Profunda admiración. Este buen hombre, siendo padre de familia y currito, se las apaña para postear casi a diario (y como ya he comentado, no son entradas de dos líneas) y para dirigir a través de google+ y en persona. Lo de google se lo perdono. Y además es Canadiense, que son como los estadounidenses pero Legales Buenos. Canadá mola. Su bandera tiene una hojita.

Si existiera una cátedra rolera en alguna universidad, él sería el primero en ocuparla. Es un auténtico erudito de nuestro hobby. Más aún, es un gurú. Robin D. Laws, apártate y aprende.

Si le han dado un honoris causa a Ánsar, ¿por qué no a James?

Si le han dado un honoris causa a Ánsar, ¿por qué no a James?

 

 

Veredicto: Si todo lo anterior no te ha convencido (qué corazón más duro), que sepas que le han troleado incesantemente por temas como criticar el D&D 4ª edición (ese gran juego de tablero, como bien apunta Velasco). A mí, alguien que se sale del mainstream gana muchos enteros. Además, aprenderás vocabulario nuevo (deja ya al pesado del Vaughan).

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