Clases: El mago

Basado en hechos reales: te sientas con un puñado de colegas, deseoso de probar ese entretenimiento nuevo que uno de ellos ha importado en vuestro círculo. Recuerdas los relatos y películas de espada&brujería, con los torvos y misteriosos hechiceros, su dominio de oscuras y letales energías, su risa maníaca, su mirada incandescente. ¿Qué obtienes después de tirar unos dados y apuntar cuatro garabatos en un papel? Un patético tipo prematuramente viejo (¡que es de nivel 1! ¿Por qué la barba y el pelo blanco?), con un hechizo de luz o de proyectil mágico al día y que se muere si se tropieza con una baldosa. Si ésto no es un timo trilero, no sé qué lo es. Esperas un mago de la hostia, te dan un mísero cutre con un sortilegio al día.

De un payaso con bata y sombrero picudo del od&d…

Si en algo la cagaron monumentalmente los fundadores de este cotarro llamado rol fue, sin duda, en la forma de plasmar el uso de la magia y quién la manejaba. Corneta, toque a degüello: sigamos derribando tótems. Hoy le toca al mago.

Gygax, Arneson & co. adaptaron las reglas de su juego de minis Chainmail para interpretar cada uno un PJ, en vez de soldadicos. La figura del mago proviene directamente de ahí: una batería viviente de hechizos ofensivos, rollo bola de fuego o proyectil mágico. A parte, no cabe duda de que la imagen del tipo viejuno con el cucurucho y la toga es un sosias del pesado de Gandalf (que, por cierto, ni siquiera era mago, sino una especie de enviado de los dioses… una birria de enviado, oiga). Pero lo peor de todo, es la denominación que le encasquetaron a su pobre creación: magic-user. “¿Usuario de la magia?” Esto suena a “usuario del metro”, o “usuario del sexo de pago”, no a un ser misterioso dotado de poderes taumatúrgicos. Qué nombre más lamentable; es capaz de dejarte la libido rolera por lo suelos.

…pasando por la hechicera pin-up tribal/medieval del Pathfinder…

Mientras que el clérigo (¡me he enlazado a mí mismo! Ah, los placeres de ser bloguero no cesan) es un pegote que nos endiñaron desde el principio, sí que podemos encontrar miles de ejemplos en la literatura y la cultura popular sobre el mago (o hechicero, brujo, nigromante, hombre medicina…). Sin ir más lejos, en el famoso apéndice N que tanto influyó a los padres fundadores, podemos encontrarlos a patadas. De hecho, el personaje de od&d y el subsistema de magia fue fusilado de las obras de Jack Vance, en concreto las de la serie La tierra moribunda (“La tierra moribunda”, “Los ojos del sobremundo”, “La saga de Cugel” y “Rhialto el prodigioso”). Es una saga muy recomendable, con personajes muy alejados del estándar de fantasía épica (la mayoría son unos golfos amorales), situaciones estrambóticas y divertidas y ambientación muy de Fantasía Ficción. Lástima que solo copiaran el tema de los hechizos (que según esta ambientación, tras ser “lanzados” se borran de la mente). Como curiosidad comentar que en la mayoría de historias clásicas de fantasía los hechiceros son el otro, el enemigo, el némesis, y muy pocas veces los protagonistas o “los chicos buenos”. Y no, no cuentan ni las novelas de Forgotten Realms ni las de la Dragonlance.

Nicolas Dessaux, un bloguero y creador de juegos Galo lo plasma fenomenal en su Searchers of the Unknown, un mini-juego retro-clon libre (podía haber seguido poniendo adjetivos, pero me he cortado) en el que solo está la opción de jugar con aventureros (ladrones, vamos).

…a un corrupto nigromante con pinta de dormir en la calle del Dungeon Crawl Classics

¿Mi humilde opinión? Todo este desvarío tiene dos corolarios:

– Los mass media han jodido la imagen del mago. Desde el principio de los tiempos y a lo largo de la historia ha habido individuos (e individuas, sino mirad la archifamosa y malhadada figura de la bruja) que han personificado el arquetipo del mago como un ser misterioso, polifacético, peligroso: Paracelso, John Dee, Simeon Bar Yohai… incluso Alister Crowley, por Set. Estos sí son parangones que emular, y no la birria que nos ha dejado la modernidad: Dresden files, Harry Potter, las brujas de Embrujadas…

 

 Blandito como la mierda de pavo

– Hay que refundar los subsistemas de magia.  Dejemos de perpetuar el coñazo de los hechizos al día, la magia como una habilidad predecible y aburrida. Hay muchos sistemas que sí han basado su funcionamiento en mecánicas atrayentes, flexibles, donde los riesgos y las mieles del poder oculto son interesantes de jugar: Ars magica y Mago, por poner dos casos. Pero si tengo que elegir un sustituto, elijo Dungeon Crawl Classics RPG. Magia como algo impredecible, peligrosa, divertida, con consecuencias que van desde lo ridículo y molesto a lo letal. Lo sé, es feo comparar, pero más feo es robar.

No me podía ir sin recordar la magistral escena del duelo mágico de El cuervoqué momentos nos ha regalado el cine, amiguitos…

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