Rol y política: Declaración de intenciones

Hace unos días tuve un pequeño percance que me hizo replantearme, por fin, el polémico y farragoso tema de la piratería, la propiedad, el consumismo y la virgen de la macarena.

La cuestión es que trasladé toda mi colección musical en formato digital de un disco duro a otro, y al día siguiente descubrí que la había perdido por completo. Disuelta en el éter, borrada de la faz del sílice, desperdigada en los vientos binarios. Sinceramente, aunque algunos de los álbumes los había pagado, la gran mayoría los había descargado de aquí o allá por la filosa.

Sin caer en ningún momento en la nostalgia o el pánico, me di cuenta que no había escuchado gran parte de esa inmensa y fantasmagórica colección musical en meses o años. Que me había limitado a acumular en polvorientos anaqueles virtuales canciones y discos porque sí, porque podía hacerlo. He de admitir que llevaba tiempo dándole vueltas al tema de la piratería (término que detesto y que para nada describe el fenómeno que hemos vivido y vivimos en la actualidad, así que me niego a volver a utilizarlo), y por otros derroteros estaba a punto de llegar a la misma conclusión; este pequeño accidente me hizo alcanzar una determinación más rápidamente.

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– Me cago en la legalidad. Vivimos en un mundo (humano) injusto, históricamente y en la actualidad. Las personas que dictaban y dictan las leyes son las mismas que las ejecutan y que se las pasan por el forro o las alteran cuando les conviene. Ya partiendo del hecho de que la tierra no debería ser de nadie, y que es el primero y mayor robo de la historia de la humanidad, todo el concepto de propiedad (más allá de lo que usas en el día a día y te permite vivir) únicamente ha causado infelicidad y violencia.

– El arte no es morirte de frío. Si el arte no es un fin en sí mismo (es decir, si pides pasta por él), lo siento muchísimo pero deja de ser arte. Si alguien te paga por hacer algo, ya sea cavar una zanja o pintar un cuadro de su feísimo esposo, el fin de la acción es ganar el puto dinero que te permite seguir en esta carrera de ratas. Nunca debimos de perder la independencia alimentaria o productiva, amigos.

– ¿Por qué lo llaman cultura, cuando quieren decir negocio? Me divierte enormemente que llamen cultura a una película financiada por terceros que meten la tijera cuando pueden o un churretoso disco de cuatro chavales milimétricamente diseñados en sus sosas letras, peinados e indumentarias. Y el espectro se puede ampliar. Volviendo al punto anterior, si tienes que pagar por la cultura, empecemos a llamarla de otra forma; la cultura que yo conozco es lo que nos hace humanos, no consumidores. La mayor parte de lo que se obtiene de gratis de forma compulsiva en internet cuando en realidad se pide dinero por ello es el producto del establishment, de las élites de este sistema consumista. Según ellos, por lo tanto, una persona pobre no puede tener acceso a la cultura, más allá de la marginal, o sobre la que ya no pesa los derechos de propiedad intelectual. Me cago en esa cultura, por lo tanto.

– No lo quiero ni regalado. No sé cómo se justifica cada uno a la hora de obtener películas, series, libros, cómics, música, o los planos de la estrella de muerte en internet y sin pagar. Supongo que la mayoría lo hemos hecho o hacemos porque podemos, y ya; habrá otra gente que lo considere un acto Robinhoodesco, poner en manos de la gente lo que egoístamente se reserva a los pocos privilegiados que pueden pagarlo. Yo estoy harto de ser contradictorio. Esta desaforada acumulación es signo evidente de nuestros tiempos, en los que más es mejor, aunque no llegues a leer o jugar o escuchar todo ese material que almacenas en un búnker digital. Obtener esos productos es al fin y al cabo formar parte del sistema, quieras o no; aunque no pagues por ellos.

– Hay alternativas. Como se puede comprobar, internet ha permitido que miles de proyectos alternativos al injusto modelo capitalista-consumista se propaguen y puedan comerle terreno. Por ejemplo, los tan polémicos mecenazgos en masa, mal usados o no, suponen poder saltarse a un grandísimo intermediario: las editoriales. Miles de autores de juegos de rol han podido compartir sus obras sin necesitar de alguien al que le parezca bien o rentable la creación. Pero voy a ir más allá: las herramientas que usamos en el día a día conforman el mundo que vivimos, así que deberíamos ser exigentes con ellas y no apoyar compañías cuya ética deja bastante que desear. ¿Qué sentido tendría dejar de descargarme contenidos por el morro porque estoy harto de este sistema si luego uso google, que censura a diestro y siniestro y monopoliza allá donde puede?

Creative commons. Si de verdad creemos en el conocimiento humano como un bien común a la altura del aire, la tierra, o el agua, todos deberíamos usar la licencia creative commons.

DuckDuckGo. Sí hay buscadores más allá de google. Buscadores que no almacenan tus búsquedas, que no presentan los resultados según pagues más o te censuran tu página.

OpenStreetMap. Y si no uso el buscador mencionado, tampoco uso sus mapas, por muy detallados o buenos que sean.

FreeFoto. He utilizado alegremente fotos usando cierto buscador (de nuevo), sin plantearme muchas veces de dónde salían o quién las había tomado. No más.

Riseup. El correo electrónico cada vez se usa menos, pero yo, antiguo que soy, lo sigo usando mucho. El mío pertenece a un pequeño colectivo que defiende la libertad de expresión y el acceso para todo el mundo a las tecnologías. Y aunque piden un pequeño donativo de vez en cuando para mantener los servidores, es gratis.

Box. Me jode tener que instalarme un programa para compartir información. Me mosquea. Box permite lo mismo sin tener nada en tu ordenador. Es gratis, proporcionan 5GB y es tan intuitivo como un sistema de carpetas.

– Preguntas para nada retóricas.

¿Para cuándo formas alternativas de comprar en internet, lejos de los monopolios de Paypal, Amazon o similares? ¿Por qué unos señores que sólo actúan como intermediarios tienen que quedarse con tamaña cantidad de pasta?

¿Por qué no se ha extendido más el sistema ransom para financiar proyectos y luego liberarlos? ¿Por qué en lugar de extras no se devuelve el dinero que ha sobrado en un mecenazgo o se dona a proyectos solidarios?

¿Por qué siguen siendo tan caros los pdf y los libros electrónicos? ¿Por qué no se ofrecen de forma gratuita cuando compras el libro en formato físico?

¿Por qué le molesta tanto a la gente el tema de la dichosa propiedad intelectual? ¿Sois todos socios de la SGAE y similares? ¿Os va a sacar de pobres? ¿Sois de Monsanto?

¿Nos hace falta comprar tanto manual, tanto suplemento, tanta aventura? ¿Nos ha robado el sistema la imaginación y la creatividad? ¿Tenemos miedo a crear por nuestra cuenta?

¿Por qué estamos tan acomplejados? ¿Por qué no damos más difusión a esta afición, que se merece tanto o más que los videojuegos, el cine u otras manifestaciones artísticas?

Y un largo etc.

25 comentarios

  1. El tema de las leyes de propiedad intelectual son una verguenza, en USA cambiaron la ley por presiones de Walt Dysney, para evitar que muchas de sus creaciones quedaran libres, por eso ahora los derechos de autor duran 75 años después de la muerte y no 50 como antes. La llamada “Ley Mickey Mouse”. Y asi con todo, y el interes general se lo meten por donde yo te diga.

    Una vez David Bravo lo definió perfectamente, las descargas han perjudicado a algunas personas y empresas, pero a cambio la facilidad de acceso a la cultura que eso ha supuesto es un bien tan grande que compensa sobradamente lo otro. No con esas mismas palabras, pero se entiende.

  2. Totalmente de acuerdo con todo lo que dices Jose. Estoy en contra de todos esos que dicen que hacen arte o que son artistas cuando lo que persiguen es enriquecerse y si no lo hacen entonces buscan maneras de ganarse la vida a costa de los demás, como la SGAE.
    Los creadores y artistas hacen las cosas por que quieren hacerlas y quieren que se conozcan, no para arruinar a los demás y lucrarse con su trabajo o alguno no ha visto que realmente los que se enriquecen con el arte son los descendientes de los Grandes Artistas. La ley más justa sería, una vez muerto el artista, derechos libres. No más Yokos ni Christopher Tolkiens!!
    El que hace arte para volverse rico, se equivocó de camino. Como estudiar para trabajar en este maldito país…
    Un abrazo!!

  3. Pues si señor, encantado de leer lo que dices, estoy de acuerdo al 90% y en lo único que estoy en desacuerdo, lo voy a comentar por compartir contigo, no por crear polemica, como te digo, me parece perfecto tu punto de vista, yo hace un tiempo llegue a esa conclusión, y antes descargaba cosas, hora como he dicho ya muchas veces, que le jodan a la mierda de productos que quieren que consumamos y que nos permiten (lo evitarían si quisieran en muchos casos) descargar “al margen de la ley” (ley que también se pueden meter por donde les quepa)… y a la mierda esta sociedad capitalista… yo no hecho de menos ni las series ni la música ni nada descargado, tengo mucho más tiempo para leer los libros que me compro, y que compro feliz de dejar dinero en donde los compro…

    El desacuerdo… a ver, es una pijada, pero dices que deja de ser arte cuando cobras por ello… no se, es muy profundo y demasiado complicado definir que es arte, pero… a mi hay cosas que me gustan, literatura, rol, fotografía, y si puedo ayudar a que haya gente que crea esto, pagando por su trabajo, estoy más que dispuesto… la gente no va a dejar de crear por que no le pagues, pero crearán más y su vida será algo menos miserable si los que estamos interesados pagamos.. ahí entra el ransom como comentas… yo ya compartí en mi web hace un tiempo alguna web tan interesante como http://unglue.it/ donde la intención es pagar la gente interesada para liberar determinados contenidos… yo creo que el futuro debe ir por ahí, por que al final la cultura se cree libre de “productores” que marque que se puede o no hacer, y los creadores creen de corazón lo que a ellos les parezca, y luego el publico pague por lo que le interese… ¿que paga alguien? bien, que no paga nadie, pues también bien… En ese sentido otras webs como http://flattr.com/ ayudan a que la gente pueda pagar por lo que quiere…
    En fin, que me has alegrado el día, que creo que cada vez somos más y que sin duda las cosas empezarán a cambiar cuando seamos muchos más los que dejemos de consumir por los metodos tradicionales (y con consumir no me refiero solo a pagar los dvds, si no a ver esos contenidos y seleccionar mejor, con responsabilidad).

    Gracias por la reflexión.

    • Un apunte antes de nada: perdona, pero el filtro anti-spam había bloqueado tu comentario. Ya está arreglado.

      Gracias por compartir tu visión sobre el tema, Nacho. Por eso mismo creo en los mecenazgos bien llevados, y en las iniciativas que me has mostrado en tu comentario (¡gracias, no las conocía!). Por supuesto que hay mucha gente con mucho que decir, y muy interesante. No soy “artista”, así que hablo (como en muchos otros ámbitos, muy a lo tertuliano) por hablar, pero creo que si sintiera esa pulsión que parece ser que les impulsa, lo que menos me interesaría es si alguien ha colgado mi libro en internet o ha visto mi peli en streaming. Creo que querría que se difundiera lo máximo posible, que la gente disfrutara con ello, que les hiciera pensar, o cabrearse, o replantearse sus arcaicos e inamovibles principios.

      Y con respecto a vivir de ello, más allá de tener el dinero para poder publicarlo o rodarlo o exponerlo… todos sabemos lo que pasa cuando te pagan por un trabajo: censura. Es así de triste pero innegablemente cierto.

      ¡Un saludo!

  4. Me muestro muy de acuerdo en líneas generales con lo que dices, compañero. Solo haría algunos matices pero tan irrelevantes que no merece la pena enumerarlos.

    Grande reflexiones las tuyas, afortunadamente compartidas por toda la gente con vergüenza torera y dos dedos de frente, que son más de los que parecen hoy en día.

  5. Completamente de acuerdo a esto. A mi me gustaría escribir muchas cosas y solo las permitiré publicar si pasa como con Shadow Hunters, es decir, que hay opción a que se pueda adquirir de forma gratuita.

    Pensaba que era de locos pensar así, menos mal que no soy el único 😉

  6. Concuerdo en casi todo, que casi toda esta patraña que es el mercado consumista, precisamente hoy he llegado al punto de estar hasta las narices de los formatos físicos, no en el rol, si no en otros sectores, por la estafa que supone.

    Quería responder a uno de los puntos del final, el de “¿el sistema nos ha robado la imaginación?” referente a manuales y aventuras. Creo que no, considero que así como el proceso creativo se basa en lo existente, ampliar el abanico de conocimientos leyendo aventuras, otros juegos o sistemas, nos enriquece a nivel creativo, justo lo contrario de lo que expones en esa frase. Y que de vez en cuando también es muy sano disfrutar de una aventura que ha escrito otro, que será diferente a lo que tu mismo puedas crear.

    • Efectivamente, y yo soy el primero que sigo comprando y leyendo rol. Estoy muy de acuerdo contigo, todo lo que hacemos tiene un 90% de influencia de lo que ya hemos leído, pasado a través de nuestro filtro personal. Y, ¡qué haría yo sin las aventuras de LotFP o de DCC RPG!

      ¡Un saludo compañero!

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