Purgandus fabularum: Total recall

La verdad es que empiezo a sospechar que me gusta la marcha. Que soy un masoquista, vamos. Porque, ¿cómo se me ocurre siquiera echar un vistazo a otro remake?

 

 

¿Que qué es real? El real coñazo de verla

¿Que qué es real? El real coñazo de verla

 

Si no has visto la original, o creciste en Laponia o tienes menos de veinte años; en ambos casos, la solución es muy sencilla – descárgate la original y échale un vistazo. A riesgo de parecer un viejuno, he de clarificar desde el principio que la peli original es me-jor. Lo escribo así, porque lo diría así: me-jor.

Primera gran diferencia: la antigua era un mero vehículo para mayor gloria de Schwarzenegger, mientras que la nueva lo es para los ordenadores con los que se pergeñó. ¿Esta razón hace mejor la de los ’90? Pues fíjate, sí. Mira que Schwarzenegger es mal actor y facha, pero sus películas tienen un je-ne-sais-quoi delicioso, socarrón y vacilón.

 

"¿Ves? Parece que estoy posando, pero te estoy haciendo un corte de mangas"

“¿Ves? Parece que estoy posando, pero te estoy haciendo un corte de mangas”

 

Estoy un poco harto de intentar ver una película y al final tragarme un videojuego. Este, y otros detalles, me hacen sentir muy mayor, y afianzar mi opinión de que esta (y muchas otras) tiene como público objetivo a los adolescentes. Lo cual en sí no es malo, claro. O sí, oye.

Segunda gran diferencia: ¿Por qué la colonia con ínfulas independentistas tiene que estar en Australia, en vez de en Marte? Marte mola, Australia es ovejas y pseudo-Ingleses surfistas. Además, ¿se ha visto mayor gilipollez anti-científica que lo de ir desde Europa a Australia atravesando el planeta? Con cambio gravítico a medio camino, por cierto. Hasta Julio Verne se partiría de risa ante semejante chorrada. Remata la función lo de los androides de chichinabo, que de verdad parecen un aditamento de última hora (¿Toyota financió parte de la película?).

Tercera gran diferencia: El elenco. Bueno, a la fuerza, porque no veo a Sharon Stone y Arnold S., con sus caras apergaminadas, corriendo y saltando.

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El vasto registro interpretativo de Colin (“¡Tengo que fingir confusión!”)

El bueno de Colin Farrell se pasa toda la película pretendiendo sufrir una crisis de identidad, pero al final, la resuelve como se debe: a hostias. No entiendo muy bien el éxito de este payo: no es muy guapo, es mal actor, de pelambrera escaso…

Luego tenemos a Kate Beckinsale, en el papel original de Sharon. En la antigua, ésta no duraba ni un avance de telediario, pero en la nueva pensaron que había que sacar rentabilidad al entrenamiento ninja de la chiquilla. Para los despistados, esta actriz se ha especializado básicamente en soltar galletas con todos los medios a su alcance, como bien ha demostrado en la infumable serie de pelis “Underworld”.

Bryan Cranston interpreta a Cohaagen, el malísimo presidente o dictador o generalísimo. Qué actor más mal aprovechado en este bodrio; este buen hombre viene de series como “Malcolm” (serie que, aunque tiene sus años, sigue siendo muy visible por la mala leche que destila) y “Breaking bad”, en las que sí demuestra lo que es ganarse un sueldo.

Esto, por cierto, demuestra una tendencia en las últimas producciones de Hollywood: aprovecharse del éxito de las series y explotar la cantera que se está creando. Lo lleváis crudo, troncos, con estos guiones.

Por último, comentar que los inteligentísimos productores han colado un par de guiños para los talluditos que suframos esta versión. Lectores perspicaces, a ver si detectáis uno de ellos…

No es lo mismo tres tazas de té que tres tetazas

No es lo mismo tres tazas de té que tres tetazas

 

Y ahora sí, de verdad, lo ultimísimo: el filón que es Philip K. Dick. El admirado autor de ciencia ficción de precario equilibrio mental no se comió un torrao en vida (en el plano económico, quiero decir), pero en las tres últimas décadas no han parado de “homenajearle” en Hollywood. No sé quién se beneficia de todo esto, aunque lo sospecho. Además, ya podrían tener un poco más de tino con la “adaptación” de los títulos de sus historias para la gran pantalla… “Total recall” es en el original “We can remember it for you wholesale”, en cristiano “Podemos recordarlo por usted”. “Blade runner” es “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”. “Screamers” era “Second Variety”… ¿Y nos quejamos de cómo cambian en España los títulos?

Veredicto: Como en la película, pagaría para que alteraran mis recuerdos y borraran este petardo de mi mente. Más mala que pegar a un padre con un calcetín sudado. Viva lo retro.

 

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