Purgandus libri: Juegos de rol para dos

The indie rpgs un-store es EL lugar para el rolero hipster de ayer y hoy. Si quieres estar al tanto de qué se cuece en la vanguardia de los juegos de rol de autor (si existe el cine de autor, ¿por qué no el rol de autor?), no conozco mejor lugar. Estaba The forge, el foro de los guays del rol, pero parece un poco muerto desde hace casi un año; y en el ámbito hispano conozco Salgan al sol y Rolero de Hierro, foros de discusión, traducción, y creación de juegos indies, una etiqueta que me da mucha risa, porque… ¿no son indies todos los juegos de rol no mainstream, al fin y al cabo? Sospecho que menos cuatro gatos, nadie vive de esta actividad.

(Luego también está Indie Press Revolution, pero tienen en stock juegos como Dungeon World y Fate, que lo siento pero no son tan outsiders como los que que voy a mencionar ahora)

Portada sosa, pero interior curioso

Portada sosa, pero interior curioso

La cuestión es que llevaba tiempo buscando un juego de rol para dos personitas, porque aunque en teoría cualquiera se puede jugar a cara de perro (es decir, un director de juego y un jugador), en la práctica los juegos estándar son un tremendo rollazo jugados así. También me apetecía echar unas partidas con mi chica, a la que llevo dando la brasa con esto de rol desde que nos conocimos. Así es como llegué a Mars colony, el único del que puedo hablar con razón y desde la experiencia, ya que sí que lo he probado.

Mars colony, de Tim C. Koppang. La humanidad (es decir, cuatro corporaciones, Estados Unidos, y la ONU) ha llegado a Marte, ha creado una colonia y ahora todo se va al carajo. Hasta aquí, todo muy realista. Uno de los jugadores interpretará a la alcaldesa de la colonia (Kelly Perkins) y hará todo lo posible por reflotar el asentamiento y, por qué no, impulsar su carrera de estadista y política de pro. Sigue siendo muy realista, por lo que podéis ver. Al principio del juego se eligen ciertos detalles, como los problemas que aquejan a la colonia, qué partidos políticos cortan el bacalao, y el pasado de Kelly. Se comienza con una reserva de puntos de confianza (o algo así, no recuerdo el término exacto ni el número) que podrán ir pasando a otras dos: engaño o desprecio. Se cuenta con 9 turnos en los que se alternará la actuación de la alcaldesa (joder, no puedo dejar de pensar en la impresentable de Botella cuando escribo alcaldesa) y la de la colonia, encarnada por el otro jugador; la una intentará estabilizar la situación de al menos tres problemas (los que se escogieron al principio). y el otro sacará a colación dificultades, escándalos, corruptelas y todo esto de la política y la gestión de lo público que tan bien conocemos en este país tan similar al mostrado en Mars colony. La mecánica es sencilla y da mucho juego: Perkins lanza dos dados de seis cada turno, y sigue tirando hasta que se canse o salga un uno en alguna de las tiradas. Hasta ese momento, todo lo que obtenga se suma, y si obtiene en total 20 el problema se estabiliza, y en caso de llegar hasta 40 el problema se solventa. Pero, ay, el proceloso y caníbal mundo de la política se revuelve contra Kelly cuando obtiene un uno. En ése caso, debe decidir si sacrifica un punto de su exigua reserva de confianza y lo coloca en desprecio, o hace la maniobra del sobre (como nuestro querido partido de gobierno), se hace la orejas, y lo pone en engaño. Qué sencillo y qué ajustado a lo real, ¿verdad? Aún hay más. Si teniendo puntos de engaño Perkins obtiene otro uno, se destapa un escándalo, pierde todos los puntos de estabilidad que haya ido acumulando y debe interpretar su personal caso Filesa o Bárcenas. Por cierto, no sólo se rolea en este momento, se supone que cada intervención tanto de un jugador como del otro se traduce en una narración o en conversaciones entre los personajes más señeros. El juego termina al finalizar el noveno turno, dando como resultado que o bien Perkins estabiliza tres problemas ganando la partida (chungo chungo) o acumula cierto número de puntos de desprecio (lo más probable) y pierde. Mini-veredicto: Este jueguecillo de simulación política con toques sci-fi está muy bien diseñado, y en verdad fomenta la interpretación de personajillos ligados al submundo de los que nos manejan y mangonean. Eso sí, no me veo jugándolo muy a menudo, me temo. El bueno de Tim, por cierto, se interesó directamente por mi experiencia con el juego.

Al grano desde la portada: monstruaco y chati

Al grano desde la portada: monstruaco y chati

S/Lay w/Me, de Ron Edwards. Uno de los grandes gurús de lo indie, conocido por su Sorcerer. Este hombre ha parido varios jueguecillos y juegos, por lo menos uno de ellos para dos personas: S/Lay w/Me. El curioso título tiene doble significado: puede ser Slay Me (mátame) o Lay with Me (acuéstate conmigo), y en verdad nunca he presenciado un nombre tan original y que explique tan bien un concepto. Este atmosférico juego pone en la piel de un monstruo y un/a amante (o los dos encarnados en el mismo personaje) a uno de los jugadores y en las botas de un antihéroe al otro. Cada uno será propietario de una reserva de dados de seis que irá lanzando en sucesivas escenas y que determinarán cómo se resuelve la historia que se ha planteado. Cada turno o escena uno de los dos jugadores participa en la historia mediante un mecanismo denominado go, con limitaciones sobre de qué manera puede afectar al otro u otros personajes: un poco al estilo de Polaris. Así contado parece un churro, pero las posibilidades que se plantean son de verdad muchas; el autor y algunos críticos lo proponen como la forma pefecta de emular a Conan o a otros personajes de Espada&Brujería, que participan en historias repletas de sexo, violencia, y extraños entornos. Efectivamente, tanto las ilustraciones (muy a lo Raggi) como el lenguaje y las proposiciones de partidas y escenas son de temática adulta y directa, sin andarse por las ramas. Mini-veredicto: Parece un juego intenso pero difícil de jugar, puesto que requiere jugadores muy motivados y proclives a la lírica y el drama. Como en el caso de Tim, Ron se pone en contacto directo con el comprador e inquiere sobre su hijo. Espero poder probarlo algún día.

Otro producto libre del bueno de Kevin Crawford, mi héroe del mundo del rol

Otro producto libre del bueno de Kevin Crawford, mi héroe del mundo del rol

Solo heroes, de Sine Nomine Publishing. Si Kevin Crawford no vive de su pequeña editorial, es entonces la persona más disciplinada y productiva del mundo del rol que conozco. Descubrí gracias a Tenkar’s tavern este suplemento libre que promete poder adaptar cualquier aventura de la Old school para que dos intrépidos y aburridos amiguitos puedan echarse unos mazmorreos. Lo leí con expectación e intriga, y lo que he encontrado es una propuesta muy sólida que definitivamente puede funcionar. Básicamente Kevin sugiere cambiar las mecánicas del daño infligido y recibido, convirtiendo a alguno enemigos en auténticos masillas o minions del D&D 4ª. Merece la pena leerlo, de verdad, porque tardaría tanto en explicarlo como alguien interesado en leerlo. Este, de verdad, quiero probarlo, y sería tan sencillo como pillar ese típico módulo que siempre he querido dirigir pero suele ser imposible por falta de víctimas.

A parte de estos tres, he encontrado curioseando por blogs y páginas varias dos más que prometen, pero que no poseo aún: Sweet Agatha, de Kevin Allen Jr., imposible de obtener puesto que se ha agotado, y que ofrece resolver el enigma de por qué se ha ido tu amante (Agatha, claro) mediante ilustraciones, pistas, enigmas y textos… único y muy atrayente en apariencia; y Murderous ghosts, de D. Vincent Baker, otro grande del mundillo de parias roleros, que ofrece un juego sobre fantasmicos de rápido desarrollo, muy atmosférico y de mecánicas muy narrativas y modernas, por supuesto.

No hace falta que diga (sin embargo lo estoy haciendo, cómo es el idioma a veces) que son todos juegos ‘pa una tarde, con vocación de entretenimiento pasajero. Es curioso cómo cambia el temita de una partida rolera cuando sólo hay una persona en frente de ti, ya sea el director o un jugador. Es casi como una confesión de esa religión minoritaria llamada catolicismo…

8 comentarios

  1. Lo que me sorprende de lo Indy es la cantidad de juegos de este corte que usan D6 en lugar de algo un poco más marciano (d4, d8 o d12).

    El primer juego en realidad me parece sinceramente extrapolable a un juego de tablero (quizás el roleo sustituido por cartas tipo “Erase una vez”) y la verdad es que da la impresión de ser de rol por los pelos.

    El Solo Heroes me ha gustado lo leído, y me puedo imaginar lo que proponen para jugar partidas como la Isla Maldita o la Tumba de los Horrores (¡horror!). De temática “espada & brujería” empiezo ya a estar saturado de propuestas, la verdad 😛

    ¡Buena reseña!

    • Es verdad, el de Marte se podría jugar sin rolear, pero es muy divertido interpretar a un político. Mucho.
      Yo admito sin rubor que no he jugado a ningún módulo Gygaxiano, pero he leído varios y… vaya telita.
      Gracias chato!

  2. Buenas.

    Yo las veces que he jugado con mi chica he usado el Cthulhu, en primer lugar porque le gusta más la temática investigación, y en segundo porque creo que los juegos D100 son más aptos para este tipo de partida. Con un colega también juego a veces en solitario, y hemos probado el Runequest 6, y el Leyenda de los 5 Anillos. Creo que el principal cambio que hay que hacer a la hora de jugar con un solo jugador es la temática de las partidas. Es dificil jugar con un solo jugador una partdida de Hack&Slash, puede haber lucha, pero tiene que estar meditada. A mi me mola meter pnjs, que ganan mucho en una partida a un solo jugador porque son lo único que este tiene para conseguir ayuda. Si quieres hacer una partida tipo D&D, meter seguidores es imprescindible. Y si tienes a un jugador motivado, creo que es incluso mejor que jugar con un grupo, porque puedes centrarte en las cosas que le interesan, perder el tiempo en roleos intensos, etc.

    Por cierto, Dyson Logos probó un suplemento para Laberynth Lord que te permite jugar hasta en solitario – http://rpgcharacters.wordpress.com/2013/04/27/ruins-of-the-undercity-first-run/

    Salud2

    • Gracias por el enlace. Tiene buena pinta, en cuanto pueda le echo un vistazo.
      Muy cierto lo del Cthulhu, macho. Es verdad que yo también he dirigido alguna partida a una persona y es muy apropiado (de hecho, los antihéroes de Lovecraft iban solitos, los pobres). No he jugado nunca al L5R, así que no puedo opinar.

      Un saludo compañero!

    • Perdona, no sé por qué lo ha marcado como spam.

      Pues gracias por el apunte, conozco el juego (no lo he jugado pero me gusta lo que he leído) y me encanta la posibilidad de usarlo de otras formas.

      ¡Un saludo!

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